Traducido del ruso al español por
Anton Teplyy y Eduardo Jorquera Muñoz

Genaro

 

Estamos caminando durante mucho tiempo por un sendero del bosque, luego cruzamos un pequeño y rápido río por un puente de madera, casi deteriorado. Detrás del río, hay un bosque de pinos donde a Juan y Genaro les gusta estar. Exactamente aquí en otros tiempos Don Juan nos enseñaba a llevar Su sombrero.

Habiendo pasado unas decenas de metros, nos sumergimos en el espacio lleno de la alegría chispeante: Genaro y Juan se encuentran con nosotros y nos saludan.

¿Qué es la risa de los Maestros Divinos? ¡Desde las Profundidades universales surgen, y como ondas en el agua, se disipan las olas ligeras de Luz dorada centelleante! ¡Éstas entran en tu interior, llenando la conciencia y cuerpo de Su gozo y de Su alegre beatitud!

A Don Juan y Genaro les gusta reír de esta manera.

—¡Ves, qué fácil es todo cuando uno es jubiloso y no se desalienta! —Genaro bromea—. ¡Y la risa Divina también hace a la persona más bondadosa! ¡Uno! ¡Y te unes conmigo y te disuelves en Mí, y no existes tú, existe sólo Mi risa, existo sólo Yo!

»Tú me amas y te unes conmigo con la conciencia. ¡Pero Yo también te amo y también Me uno contigo! La Unión puede ser sólo mutua y voluntaria. ¡Cualquier desviación de esta regla es un acto de violencia!

»Para lograr la totalidad absoluta de la Unión hay que también ser Mi Correligionario.

»Exactamente la mente cede muy difícilmente a la limpieza e iluminación. Para ser Mí Correligionario, uno tiene que empezar con arrojar de la cabeza todos los patrones y estereotipos habituales, formados desde hace mucho, y por eso fáciles para usar, los patrones y estereotipos de pensamiento y conducta. El guerrero espiritual debe hacer que su mente esté abierta al máximo para la aceptación de lo nuevo. Hay que abrir al máximo “el diafragma de la mente”. ¡Pues, para empezar a percibir la Infinidad de la Conciencia Universal, hay que saber bucear en lo nuevo y lo desconocido!

»Y más, necesitan la valentía, la fuerza y el conocimiento.

»Tú empiezas a vivir verdaderamente siempre y cuando dejes de actuar recíprocamente con el mundo exterior a través de tus “máscaras” y patrones. Los que son ofrecidos por tu mente dadivosa, la creadora de tu “ego” inferior.

»¡No obstante, hay que aprender a percibir el mundo exterior con “la conciencia desnuda” y limpia de los índices del “ego” inferior, y aceptarlo como el es en realidad y no como lo es en tu mente!

»¡Hay un truco de comprensión que da la llave para la Libertad! Es la habilidad de percibirse a sí mismo no como un cuerpo. Esta habilidad lleva a nuestra liberación del cuerpo, el recipiente denso material del alma.

»Al comienzo, uno debe saber que él y su cuerpo no son la misma cosa. El hallar la experiencia en esto significa el primer encuentro con el mundo de nagual*.

»Para muchas personas, sin embargo, esta etapa se vuelve la última: ¡pues uno debe tener bastante valor para escoger seguir por el Camino de la Libertad y del Conocimiento, del Amor y del Poder! No hay ningún lugar para la curiosidad vana en este camino. Los cobardes y los apocados, holgazanes y altaneros no resistirán la Libertad: ¡La Libertad les destruye, derriba y destroza! Ella es como un propulsor de cohete que no debe ser puesto a la bicicleta de un niño.

»La Libertad pone su condición la que Don Juan llama la impecabilidad del guerrero. Cada paso en este Camino sin impecabilidad puede volverse un fracaso completo; y esto hay que saberlo.

»Y también hay que saber un punto principal: desde cierto momento, el guerrero espiritual ya no puede volver más a la vida ordinaria. Él ya no puede vivir más sin ser guerrero. Desde cierto momento, para él no hay vuelta atrás, ¡hay sólo hacia adelante!

»Pero la libertad del cuerpo es sólo un fragmento; es sólo una parte de la Libertad de Espíritu.

»La libertad del cuerpo no puede ser lograda en seguida.

»Hay métodos —y ustedes los saben muchos— para trasladar la auto-sensación dentro del cuerpo y después fuera del cuerpo.

»¡Hay que llegar a ser completamente libre del cuerpo físico! No podrán quitar esta libertad en la prisión, ésta no desaparecerá cuando la muerte venga.

»La Libertad es la posibilidad de irse según tu voluntad al mundo que tú escojas. ¡Y también es la libertad de quedarse allí, si lo quieres!

»¡Que el mundo que tú escojas se vuelva “alineado completamente”! ¡Que el Primordial se vuelva más real que el mundo de los cuerpos sólidos! ¡Así como había que hacer habitables los estratos del Absoluto, para aprender a “alinear” en cada de éstos un mundo completo, un mundo entero de ese eon, de la misma manera este estrato profundo de la Existencia universal —¡la Existencia del Creador!— debe no solamente ser una realidad conocida, sino hay que aprender a vivir en éste!

»Cuando más lejos del cuerpo te vayas, es más fácil hacerlo.

»¡Y luego —allí— hay que crecer!

»¡Hay que llegar a ser tan grande en la Morada del Creador para no caber más en el cuerpo y en otros estratos del Absoluto!

»Es lo mismo que tú no puedes ahora ponerte la ropa de bebé que ponían en tu cuerpo cuando eras niño. ¡Aun con esfuerzo, no podrás hacerlo! ¡Lo mismo pasará si uno crece allí y se acostumbra a vivir en la Conciencia Primordial! ¡Precisamente entonces viene el momento cuando la vieja percepción del mundo “no te calza” más!

»Y entonces queda por hacer muy poco: simplemente transformar las energías del cuerpo físico. El cuerpo debe ser completamente idéntico —por la calidad de las energías— al mundo donde vayas. ¡Esto permite desaparecer enteramente de este mundo y “alinear” el otro por completo!

»Un Nagual Perfecto tiene la libertad para irse a cualquier mundo que Él escoja. Esta es la omnipresencia, la libertad de estar allí donde quieras. ¡Ésta es la libertad de ser Todo y mover la concentración de Uno Mismo dentro de Uno Mismo Universal, Ilimitado! Al mismo tiempo, el centro de Uno Mismo siempre debe de estar en la Casa: en la Casa del Primordial. ¡Nunca hay que olvidar esto!

—Genaro, ¿y qué aconsejas a nuestros lectores acerca de cómo deshacerse del sentimiento de la importancia personal? Por favor, ¿cuéntanos cómo fue en Tu caso?

El sentimiento de la importancia personal desaparece cuando la muerte mística sucede: cuando te «mueres» completamente para lo mundano. ¿Cómo lograrlo? Sólo a través del autocontrol, a través del control incesante de tus propios indriyas. Son los indriyas los que ligan fuertemente a lo mundano.

»La desaparición del sentimiento de la importancia personal lleva a la pérdida de la forma humana.*

»Pero hay que anotar que el sentimiento de la importancia personal también tiene sus aspectos positivos.

»¡Al comienzo del camino de la vida, el sentimiento de la importancia personal es esencial, uno no puede desarrollarse sin éste!

»Pues, normalmente debido a sus ambiciones las personas intentan llegar a ser mejores, más inteligentes, más fuertes. Y por causa del deseo de ser amado y respetado, ellas se perfeccionan. Éste es el primer aspecto positivo.

»El segundo es que no se puede educar a una persona que no tiene el sentimiento de la importancia personal. Pues, la ausencia de este sentimiento da la invulnerabilidad psicológica. ¿Y cómo guiar, corregir a esta persona si no hay en él lo que se puede “presionar”, no hay en que se puede “asestar un golpe” o “dar un papirotazo”?

—Genaro, ¿podrías compartir con nosotros de Tu propia experiencia?

—Algunos tienen un carácter difícil, pero Yo siempre tenía un carácter suave. No obstante, casi todos tienen el sentimiento de la importancia personal, sólo que de diversas formas.

»Una vez Mi Maestro Me dijo que Yo sería un brujo poderoso cuando Me quitaría el sentimiento de la importancia personal. Yo lo creí e inventé un plan de cómo “engañar” esta cualidad en Mí y escapar de su control. Yo Me ingeniaba y “no lo dejaba respirar”, no lo dejaba desplegarse. Yo, incluso, inventé esta táctica: no regocijarme de Mis éxitos y no afligirse por Mis fracasos.

»Por ejemplo, cuando Yo tuve éxito en algo y estaba al punto de inflarme del orgullo, tuve que mirar la situación desde tal lejanía que ni pude verla desde allí*.

»En otras palabras, cuando el Poder Me atropellaba, creando unas u otras situaciones, y Yo estaba al punto de inflarme con el orgullo o ira, tenía que moverme inmediatamente fuera de mi “capullo”, fuera de “mí mismo” y unirme con el Poder que reventaba hacia mí.

»Pero no hay que pensar que el deshacerse del sentimiento de la importancia personal es el apogeo de la perfección. No: esto es solamente el principio de la próxima parte del Camino.