Traducido del ruso al español
por  Anton Teplyy
y Eduardo Jorquera Muñoz

Eagle

 

—Me gusta el nombre Eagle. Eagle significa águila. El águila tiene mucha importancia para los indígenas.

»¡Ella conoce que es la libertad! ¡Conoce que es el vuelo! ¡Ella vive allí donde hay sólo viento, sol, montañas, precipicios insondables y la libertad!

»¡El águila nace libre y muere libre! ¡Nace para volar, para vivir planeando sobre las montañas! ¡Uniendo sus alas con el viento, el águila descubre el poder que le permite planear!

»Y cuando la muerte ha de llegar, ella de antemano conoce este momento. ¡Y sube por última vez al cielo y quita allí su cuerpo, que ya no lo necesitará más, y sigue viviendo en espíritu, planeando allí donde el sol ascendente ilumina las cimas de las montañas!

»¡Me gusta el nombre “Águila”! ¡El Guerrero del Espíritu es similar a ella! ¡Él nace para vivir y morir siendo libre! Vive uniendo las Alas del Espíritu con el Poder del Creador y aprende a planear sobre el mundo material, siendo guiado y sostenido por el Poder. Él planea en el flujo de la Eternidad y el Poder de Dios se manifiesta a través de su cuerpo. ¡Se desliza en la Infinidad de la vida, sin ser encadenado por nada salvo por el Amor que le une con el Poder!

»El Guerrero del Espíritu sabe cuando muere su cuerpo y sale al encuentro de su Libertad dejando la envoltura ya innecesaria, su cuerpo, antes de que éste muera debido a otras razones.

»¡Sin embargo, el Guerrero del Espíritu puede lograr aún más! ¡Uniendo el Poder con su cuerpo, puede convertir la materia en el Espíritu, encendiendo el Fuego desde adentro!

* * *

—Eagle, ¡enséñanos el idioma que puede atraer a las almas preparadas para las Iniciaciones Grandes, y no a las «mujeres románticas»!

—¡Las montañas hablan con su silencio y a través de su grandeza manifiestan su esencia!

»¡Con el vuelo de la libertad, el viento habla con aquellos que han desplegado sus alas!

»A través del poderío de Sus olas y a través de la fuerza de Sus corrientes, el Océano del Primordial se manifiesta solamente en Su capa superficial. Pero no permite entrar en Sus Profundidades a nadie que no sea invitado. Pues, las pequeñas “criaturas de la capa superficial” serán aplastadas allí.

»Con las almas preparadas para las Iniciaciones Más Altas, el Primordial puede comunicarse también sin palabras. ¡Él habla mediante Sus Toques! Y entonces el alma llega a conocer el sabor de la Unidad y comienza a desear quedarse en la Unión.

»Las palabras son importantes, pero no más importantes que el murmullo de los arroyos en las cuestas montañosas, que el susurro del oleaje o el roce del viento que acaricia el pelo.

»¡Cuando Dios habla con un alma, que va por el Camino, Él habla en el idioma cuyas palabras son nada más que un reflejo del Gran Amor entre el alma y Dios!

»Con la ayuda de los métodos de su Escuela, se puede sumergir a una conciencia madura en la Morada del Creador en un mes o poco más.

»Pero para refundir, rehacer y formar almas más jóvenes, para enseñarlas a ser Uno Conmigo, quitando los vestidos del egocentrismo y superando la “forma humana”, se necesitan años de esfuerzos arduos. Esto se asemeja a tallar una escultura de un bloque de mármol: hay que quitar todo lo innecesario, y entonces queda sólo la Esencia Átmica purificada, el “Yo” Superior.

—Eagle, por favor, cuéntanos ¿cómo Te percibiste cuando estabas encarnado entre los indígenas?

—Mi cuerpo estaba lleno del Poder. No había ningún obstáculo insuperable para Mí. ¡Yo veía todos los obstáculos como algo que simplemente debe ser superado!

»En Mis encarnaciones Yo nunca prestaba toda Mi atención a los problemas inherentes a la vida terrenal. Nunca Me “estrechaba” a Mí Mismo, atascándome completamente, es decir, con la conciencia entera, en una situación terrenal problemática, haciendo de éste una “cárcel” para Mí.

»La vastedad era Mi “casa” y, experimentando esta vastedad y totalidad, Yo realizaba Mis actos.

»Nunca Me convertí en un prisionero de la ilusión de que el plano material es el único mundo donde vivo. Para Mí, éste existió solamente en la superficie del Océano ilimitado de la Existencia. La Vida del Océano era Mi verdadera Vida. Desde allí actuaba Yo.

—Pero ¿cómo, a pesar de todo, vivías en Tu cuerpo sin perder el estado de Divinidad?

—Yo nunca dejaba de experimentarme como el Océano. Nunca Me engañaba, haciendo de las situaciones terrenales Mi único “espacio de la existencia”.

»La atención de la conciencia se dirige a la vida terrenal siempre y cuando consideres una situación o problema como más importante que el Estar en Mí. En este caso, esta situación o problema “deja clavada” tu atención y te atascas en ésta enteramente, con toda la conciencia.

»Cuando quieres separarte del problema, simplemente dirige la mirada del alma desde tu anahata hacia atrás —hacia Mi Infinidad— y sumérgete en Ésta.

»Interactuando con el plano material, no te consideres como la misma persona que habías sido antes, ¡un hombre pequeño involucrado en los asuntos mundanos! ¡Esfuérzate por mantener la percepción de Mi Existencia! ¡Las vastedades de la naturaleza son dadas para ti no para que te percibas a ti mismo pequeño, sino para que te percibas a ti mismo grande!

»Cuando Yo realizo Mis actos en la Tierra, éstos reflejan Mi Infinidad, y no son el “revolcarse” en el mar de las preocupaciones.

»Cada anahata desarrollado al nivel Divino es un “agujero” que lleva a las Profundidades de Mí, es decir, hasta el “fondo” del espacio multidimensional. A través de este “agujero”, en principio, es posible penetrar en Mis Profundidades y conocerme. Pero también hay que saber como ampliarse después de pasar a través de tal “agujero”. Y eso es la base de todo, como cada uno de ustedes lo sabe.

»Además, debes comprender que Yo no dependo de las condiciones exteriores, cualquiera que estas sean. ¡Todo vive y se desarrolla dentro de Mí!

»¡En cada evento divisa Mi Mano que dirige y acepta Mi Voluntad, sin salir de la Unión Conmigo! Este es el Camino para conocer la Unidad de todo lo que existe en el universo.*

»Y una cosa más: hay que crear nuevos “nidos”, donde Mis críos puedan madurar y llegar a ser Águilas. ¡Ésta es tu tarea!

* * *

¡Es la mañana temprana de otoño! ¡Alrededor están la transparencia maravillosa, la quietud y la pureza radiante, llena de la tierna luz solar y de las hojas otoñales doradas de los abedules y álamos. De nuevo, estamos en camino para a visitar a Eagle en una de Sus áreas de trabajo en el bosque.

¡Entro en el sitio de poder y enseguida caigo en la Luz infinita! ¡No hay límites! ¡La Infinidad! ¡La Vastedad! ¡La Libertad! ¡La sensación del cuerpo desaparece completamente! ¡Soy pura conciencia que consta sólo de Luz-Amor! ¡Inmediatamente surge la sensación de las alas! Eagle me acoge en Sus Brazos fuertes y grandes y me ayuda a desplegar mis brazos-alas también. Él me apoya mientras estoy intentando empezar el vuelo.

Planeo en la Luz infinita y luego me disuelvo en Ésta. Alterno estos dos estados.

—Dime, Eagle, ¿de dónde viene esta sensación del vuelo, tan familiar para mi? En la niñez, yo volaba todo el tiempo en mis sueños, pero después ¡como si estuviera encadenado! ¡No podía ni levantarme ni empezar a volar! ¡Pero ahora Tú de nuevo me regalas esta alegría dichosa!

—En la profundidad de cada alma, que se desarrolla correctamente, vive la memoria sobre la Libertad. Y la Libertad es, entre otras cosas, el vuelo a lo desconocido. Todo depende de la profundidad en la que yace esta capa de la memoria y de la fuerza de la aspiración a la Luz que tiene un alma. ¡Pues, para elevarse, despegarse de la tierra, su mirada debe ser dirigida al cielo!

»¿Sabes de dónde crecen las alas de las aves? ¡Éstas crecen desde los anahatas! ¡Para elevarse, para empezar a volar, hay que tener alas y para tener alas, hay que tener un anahata! ¡Las alas son un instrumento por medio del cual se puede elevar y planear sobre el mundo material, pero la fuerza de sustentación es la fuerza del amor!

»¡Además, el hombre debe aprender a unirse con toda la Luz infinita del Creador, perdiendo su separación y convirtiéndose en la Conciencia Viviente de Dios! Y esto es posible hacer siempre y cuando tú, como conciencia, constes del Amor.

¡Me uno con Eagle, me sumerjo completamente en Él y me disuelvo! ¡No estoy, sólo Él está! ¡O puedo volar usando los brazos-alas de la conciencia! ¡El amor y el poder, unidos, despliegan las alas! ¡La Dicha Suprema Infinita!

Eagle empieza Su lección regular.

Detrás de mi espalda están las alas grandes hechas de la luz sutil.

Eagle enseña:

—¡Experiméntate uno con las alas! ¡Únete con éstas! ¡Experimenta su fuerza!

»Y cuando tus alas se fortalezcan y no tengas miedo a los vientos, tu vuelo será el vuelo de Poder y de Libertad.

»Éste es Mi regalo para ti: las alas de luz. ¡Percíbelas, acéptalas y vuela!*

»No debes tener miedo a nada, pues toda la Infinidad soy Yo.

»No hay donde caer, porque todo el espacio está lleno de Mí.

»¡Percíbeme por todas partes! ¡Sumérgete en Mí!

»El único sacrificio que tienes que dar es tu separación. ¡Borra los límites del “yo” individual y percibe toda la grandeza y el poder de Mi Libertad y Amor!

—Eagle, cuéntanos, por favor, sobre Tu pasado. ¿Cómo creciste desde un humano ordinario hasta la Divinidad?

—No lo alcancé en el planeta Tierra. Yo vine aquí como un Avatar, un Hijo de Dios. Así como otros Hijos de Dios, vine a la Tierra con el fin de servir a la Evolución en este planeta, que era joven en aquel momento. Mi territorio es América del Norte; muchas veces Me encarnaba allí entre los indígenas.

—Eagle, ¿cómo enseñabas a los indígenas el conocimiento de Dios? Yo siempre les respetaba, siempre les consideraba muy fuertes y nobles.

—Entre ellos existen almas muy diferentes. Pero lo que todos los indígenas absorben desde la niñez es el vivir según las leyes de la naturaleza.

»Los indígenas pertenecen a una civilización antigua, y su concepción del mundo en aquel tiempo difería mucho de la moderna. Yo les enseñaba a percibir la Creación como un Organismo Integral y a respetar a cada forma de vida. Yo les enseñaba a vivir y a actuar impecablemente en la Tierra, sin violar la armonía, el equilibrio y la belleza de aquello que les rodeaba. Desde la niñez temprana un indígena aprendía a escuchar y a comprender el mundo a su alrededor: el sol, las estrellas, el viento, el bosque, el río, los animales… Él aprendía a vivir siguiendo las leyes de la naturaleza y se daba cuenta de que la violación de éstas causa dolor injustificado a otros seres.

»¡Era fácil enseñar a los indígenas! Pues ellos, a diferencia de los europeos modernos, no eran “prisioneros" de sus casas de piedra y de sus ideas sobre la estructura del mundo. Los indígenas se sentían como una parte inalienable de la naturaleza; su casa eran los bosques infinitos, las montañas rocosas, los lagos azules y las cascadas. ¡El estado de unión con la naturaleza era muy natural para ellos!

»Cruzando un río en un piragua, caminando por senderos montañosos y boscosos, un indígena se sentía uno con el viento, con el agua, con las montañas y con las aves. Desde la niñez él sabía que su cuerpo no es nada más que un fragmento pequeño del mundo de la materia, que no es más importante que los pinos que susurran con sus copas, que el viento que lleva las nubes o que las ardillas que retozan en los árboles o los peces que nadan en las aguas…

»¿Cómo Yo enseñaba a los indígenas? De la misma manera como te estoy enseñando ahora. Yo les enseñaba a volar, les enseñaba a seguir —en primer lugar— al amor y a la sabiduría, y no sólo al poder.

»Al paso que los estudiantes maduraban, les mostraba que el mundo de la materia no es todo, que el cuadro del Mundo Entero* es mucho más grande. A aquellos que se ponían firmemente en el Camino del Amor y aprendían a crear la belleza y armonía con cada acto, Yo les llevaba Conmigo en el vuelo al Mundo del Espíritu, les llevaba simplemente “extrayéndoles” de sus cuerpos.

»Y ellos empezaron a ver que todo está penetrado con la Luz y aprendieron a unirse con Ésta. Algunos demoraron años en aprenderlo, otros, vidas.

»No a todos, sino solamente a aquellos que estaban dispuestos a ir más allá, a lo Desconocido, les esperaba el siguiente escalón: “salto en un abismo”. Yo no tenía que buscar sitios de poder para esto: cualquier sitio Yo podría crear con el poder de la Conciencia.

»En un cierto momento, Yo “abría” delante de aquellos osados la tierra y subía del abismo de Fuego como un Águila Divina radiante. ¡Así, Yo, Conmigo Mismo, abría la entrada a la Morada del Espíritu Superior, al mundo del Fuego Divino!

»Saltaron Allí sólo los de corazón limpio que no temían al Fuego del Creador.

»Y el que saltaba nunca regresaba siendo él mismo: él salía renovado, salía sólo para reunir fuerzas y saltar de nuevo.

»Un día el impecable hacía su último salto, y la Conciencia Ardiente del Creador le absorbía por completo. Así, desde que el mundo es mundo, nacían nuevos Hijos de Dios en la tierra indígena.

»¡Yo venía a este planeta muchas veces, porque de otra forma las personas perderían el Camino a la Libertad, el Camino hacia Mí! Yo ponía la materia del cuerpo en Mi Espíritu y venía aquí. ¡Con esto Yo explicaba que soy real y conocible!

»¡Todo el Poder Infinito que puedo manifestar Conmigo Mismo es Dios! ¡Cuando pierdes tu confianza en Mí, pierdes la unión con el Poder, Poder que siempre está dispuesto a unirse contigo!

»¡Hay que tener humildad absoluta ante la Voluntad de Dios y la confianza absoluta en Su Poder, Que también está presente en ti! ¡Es imposible llevar a cabo algo grande, ayudar seriamente a alguien, si no crees en Mi Poder que puede actuar a través de ti!

—Eagle, ¡me gustaría regalar algo de Ti a las personas!

—¡Regálales el sol! ¡Regálales la salida del sol sobre la tierra!

»¡También regálales el Fuego!

»Hay fuego de un hogar y hay fuego de una hoguera, sus llamas calientan los cuerpos.

»¡Pero tú regala a las personas el Fuego que fue traído a la Tierra por Dios, Fuego de Su Amor, Fuego del Corazón!

»¡Regálales el cielo físico y los Cielos! ¡Regálales el azul ilimitado sobre la tierra y las nubes iluminadas con el sol ascendente, similares a las huellas de Mis Alas!

»¡Regálales Mis Profundidades!

»¡Regálales las Montañas! ¡Estas Montañas cuyas cimas apoyan el cielo, pero cuyos fundamentos están en las Profundidades del Océano Divino universal!

»¡Regálales la Libertad! ¡Regálales, por lo menos, el conocimiento de que la Libertad existe y que es posible alcanzarla!

»¡Regálales las Alas! ¡Y con éstas, la aspiración a volar Conmigo, en Mí!

»¡Regálales Mi Amor!

»¡Yo puedo enseñarles la voluntad y intención inflexibles del Guerrero del Espíritu, quien se propuso alcanzar la Libertad Superior, la Libertad de seguir conociendo a Dios, la Libertad de desplegar las alas del Amor, la Libertad de disolverse en el Océano de Mi Existencia!

»¡Yo les ofrezco Mi ayuda cada día y cada hora de sus vidas! ¡Cuando la presión exterior de los acaecimientos esté fuerte, llámenme y Yo estaré a su lado con el Poder infinito de Mi Amor!

»¡Perciban el Vuelo de la Libertad! ¡El Camino del arraigo gradual en Mí está abierto para aquel que ha llegado a ser el Corazón que planea en el Océano de Dios, que crece y vive en la interacción Conmigo!

»A propósito el Águila Blanca* no es un mito. ¡Era Dios Quien otra vez vino a la Tierra para traer a las personas el Fuego del Corazón y abrir para ellas el Sendero a los Cielos, el Sendero de la Libertad! ¡Esto es el Don del Padre Celestial para todas las personas!

»¡Cada uno puede aceptar este Gran Don! ¡Cada uno puede tenerlo, pero siempre y cuando lo regale a los demás!

»¡La Libertad está cerca! ¡Yo abro el Camino Luminoso, el Sendero del Amor impecable que lleva hacia ésta!

»Yo subiré sobre la tierra junto con el sol. ¡Vengan a Mí! Yo fijo la reunión durante el alba. ¡Les enseñaré a encender el Fuego Celestial, el Fuego del Amor! ¡Yo subiré con el sol cuantas veces sean necesarias! ¡Yo lo haré siempre!

»¡Yo esperaré en el Camino a la Casa!

»¡Yo caminaré a su lado indicándolo!

»Y cuando llegues Allí, donde estoy sólo Yo, el Sol de Dios obtendrá un rayo más.

»Y entonces también podrás subir junto con el sol. Te convertirás en un Jefe Divino Joven, y Yo agregaré otra pluma a Mi sombrero.

»¡Estoy esperándote!